CONTRATO DE PRENDAGUSTAVO ADOLFO CASTAÑO GARCIA

MARY SOL FRANCO FRANCO

YURANNY ANDREA RIVERA


DOCENTE: CARLOS MARIO OSPINA





ASIGNATURA: CONTRATOS


FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS

FUNDACION UNIVERSITARIA LUIS AMIGO



MEDELLIN


2010





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Deudor prendario con tenencia comercial Deudor prendario sin Tenencia civil (art.1207 a 1220 del Código del Comercio) (Art. 2409 a 2431Código Civil y Comercio)

Contrato DE PRENDa

Es un contrato por el que se entrega una cosa mueble a un acreedor para seguridad de su crédito, otorgándole la facultad de perseguir la cosa empeñada, retenerla en ciertos casos, y pagarse preferentemente con el producto de su realización, si el deudor no cumple la obligación garantizada. Por lo tanto, la cosa entregada no pasa a ser propiedad del acreedor, sino que su derecho es mucho más limitado. Con el contrato se constituye un derecho civil de crédito sobre la cosa mueble entregada, por el cual el beneficiario puede vender la cosa para satisfacer su crédito sin importar el propietario de la misma dado que el propietario, desde la constitución de la prenda hasta su ejecución puede haberla vendido Como medida de protección a terceros, la prenda establece que el bien pasa a la posesión del acreedor. De esta forma, el deudor no puede venderlo a un tercero que desconociese la situación. Para los casos de prenda son necesarios otros requisitos como la inscripción registral.

CARACTERISTICAS

v Es un contrato nominado: porque se encuentra reglamentado en la ley
v Es un contrato unilateral: porque sólo nace la obligación para el acreedor de devolver la cosa dada en prenda. Sin embargo se convierte en un contrato sinalagmático (o bilateral) imperfecto porque genera derechos y obligaciones para ambas partes.
v Es un contrato accesorio: ya que garantiza una obligación principal. Su objeto debe ser un bien mueble.
v Es un contrato generalmente oneroso: porque reporta utilidad para ambas partes.
v Es un contrato De tracto sucesivo: Puede ser otorgada por el deudor o por un tercero en garantía de un crédito ajeno
v Es un contrato indivisible: hasta que la obligación principal no se cumple completamente, la obligación accesoria de garantía se mantiene. Habitualmente el contrato obliga a la entrega del bien mueble, pero puede también acordarse una prenda sin desplazamiento para cierto tipo de bienes (por ejemplo, automóviles).

NATURALEZA JURIDICA

El contrato de prenda es un contrato real, que obliga a la constitución de un derecho real de prenda sobre un bien concreto. La pignoración en sí misma, como forma de cumplimiento del objeto del contrato, sí que puede conllevar obligaciones formales (inscripción, etc.), que suplirían a la entrega (tradición) de la prenda con desplazamiento.
· Es una obligación accesoria. Ya que Garantiza siempre una obligación principal, de tal forma que rigen los principios de que si ésta se extingue, se extingue también la prenda.
· Es una obligación indivisible.- Cada una de las cosas prendadas garantizan la totalidad de la deuda y que mientras una parte de ésta, no haya sido pagada, la garantía no puede ser cancelada ni reducida.
· Debe recaer sobre bienes muebles.- Se consideran como tal a los bienes corporales (los que pueden trasladarse de un lugar a otro sin perder su valor económico) y los bienes incorporales (créditos ordinarios, pólizas de seguro, valores mobiliarios, acciones, letras de cambio, warrants, certificados de embarque, patentes, derechos de autor), entre otros.
· El bien dado en garantía debe entregarse física o jurídicamente al acreedor o al depositario que debe guardarlo.
· La prenda se extiende a todos los accesorios del bien. Los frutos y aumentos del bien prendado pertenecen al propietario, salvo pacto distinto.
La entrega jurídica sólo procede respecto de bienes muebles inscritos y sólo surte efectos desde su inscripción en el registro respectivo.
· La prenda debe constituirse por documento privado con firmas legalizadas notarialmente y siempre que su valor no exceda de 40 UIT, en caso contrario se requiere de escritura pública, de lo contrario no surte ningún efecto jurídico.

REQUISITOS DE VALIDEZ

a. Debe ser gravado por el propietario del bien.
b. Que el bien se entregue física o jurídicamente al acreedor, a la persona designada por éste que se le denomina depositario o a la persona que señalen ambas partes.

CLASES DE PRENDA

a. PRENDA CON DESPLAZAMIENTO.- Cuando el bien dado en garantía es entregado físicamente al acreedor o a un tercero que debe guardarlo (depositario).

b. PRENDA SIN DESPLAZAMIENTO.- Tiene como característica que el bien dado en garantía queda en poder del deudor. Esta es la excepción a la regla y sólo es permitido cuando expresamente la Ley lo autoriza, tal es el caso de la prenda industrial, minera, agrícola, entre otras.

c. PRENDA JURÍDICA.- Se entiende entregado jurídicamente el bien al acreedor, cuando queda en poder del deudor, pero procede únicamente respecto de bienes muebles inscritos, como es el caso de los vehículos, acciones u otros títulos registrables. A esta prenda se le conoce en otras legislaciones como Hipoteca Mobiliaria.
También existen prendas de carácter comercial

existen otras clases de prenda en materia comercial


a. PRENDA MERCANTIL. - Es aquella que tiene por objeto asegurar el cumplimiento de una obligación comercial. Debe constar siempre por escrito.

b. PRENDA INDUSTRIAL.-Toda persona natural o jurídica dedicada a la actividad industrial, podrá constituir prenda industrial sobre maquinarias, equipos, herramientas, medios de transporte y demás elementos de trabajo, así como las materias primas, semi elaboradas, los envases y cualquier producto manufacturado o en proceso de manufactura, manteniendo su tenencia y uso.
El contrato de prenda industrial debe celebrarse por escritura pública o por documento privado con firmas legalizadas notarialmente. Es obligatoria su inscripción en el Registro de Bienes Muebles, Registro de Prenda Industrial de los Registros Públicos.

c. PRENDA AGRÍCOLA.- Otorgada por un agricultor o ganadero, quien da en garantía equipos, maquinaria, herramientas e instrumentos de labranza usados en la agricultura; ganado de toda especie y sus productos; los frutos de cualquier naturaleza, ya se hallen pendientes o separados de la planta; las maderas cortadas o por cortar.
El deudor conserva la posesión de los bienes dados en prenda, teniendo derecho a usarla.
El contrato de prenda agrícola constará por escritura pública o documento privado con firmas legalizadas notarialmente y se Inscribirá en el Registro de Bienes Muebles, Registro de Prenda Agrícola de los Registros Públicos.

d. PRENDA MINERA.- Pueden darse en prenda todos los bienes muebles destinados a la industria minera y los minerales extraídos y/o beneficiados de propiedad del deudor.
El contrato de prenda minera debe constar por escritura pública e inscribirse en el Registro de Bienes Muebles - Registro de Minería de los Registros Públicos.

e. PRENDA DE TRANSPORTE.- Otorgada por una empresa de transporte legalmente constituida, sobre sus unidades de pasajeros o de carga. La prenda es sin desplazamiento bajo la modalidad de prenda jurídica y el contrato debe otorgarse por escritura pública e inscribirse en el Registro de Bienes Muebles, Registro de Propiedad Vehicular de los Registros Públicos, del lugar donde se encuentra matriculado el vehículo.

f. PRENDA NAVAL.- Constituida sobre maquinaria, equipos, motores redes, herramientas y otros bienes muebles destinados a la actividad naviera o pesquera.

g. BONOS DE PRENDA.- También conocidos como Warrant, mediante el cual un Almacén General reconoce haber recibido en depósito de su legitimo propietario, determinada mercadería, otorgando un Certificado de Depósito, con el que se acredita la recepción de los bienes.

h. PRENDA TACITA.- La Ley presume que cuando un Banco que tiene en su poder un bien prendado, concede otro crédito al mismo deudor, se entiende que este segundo crédito se encuentra protegido por la misma garantía, bajo el régimen de la prenda tácita, salvo estipulación en contrario (art. 170 de la Ley GSF).

ELEMENTOS DE LA PRENDA

En todo contrato se distinguen varios elementos que se requieren para que el contrato sea considerado como tal a la luz del ordenamiento jurídico. Así, en el contrato deben estar presentes unos requisitos para la existencia y la validez del contrato como acto jurídico y unos elementos de la esencia, naturaleza y accidentales que le dan al contrato de prenda su caracterización como tal.
En este sentido, el contrato de prenda debe contener los siguientes elementos:

1. obligaciones susceptibles de ser garantizadas con prenda: existe gran libertad acerca de las obligaciones que pueden ser cauciones con prenda, algunas prendas especiales como las de sin desplazamiento solo sirven para garantizar determinadas obligaciones.

2. requisitos que deben concurrir en las partes:cual quier clase de obligaciones pueden garantizarse con prenda civil. Es indiferente su origen: pueden caucionarse con prenda civil las obligaciones que emanan de un contrato, de un cuasicontrato e incluso de un delito o cuasidelito civiles o de la ley. Asimismo, pueden caucionarse obligaciones de dar, hacer o no hacer. Con respecto a las últimas, no se garantiza la ejecución de la obligación, sino el pago de la indemnización de perjuicios por el incumplimiento del deber de abstención. Puede otorgarse esta garantía para obligaciones principales o accesorias, como en el caso de la fianza prendaria. En fin, pueden caucionarse con prenda obligaciones líquidas o ilíquidas, puras y simples o sujetas a modalidades.La prenda puede ir anexa a una obligación civil o a una obligación natural. Respecto a la prenda que se constituye para garantizar obligaciones naturales, pueden presentarse distintos casos:
• El propio deudor constituye la prenda para caucionar una obligación civil que después degenera en natural (por ejemplo, porque prescribieron las acciones conferidas por la ley para pedir su cumplimiento forzado), la prenda pasa también a tener el mismo carácter;
• si es un tercero el que ha otorgado la prenda mientras la obligación era civil y después degenera en natural, se sigue la misma regla anterior, degenerando la prenda en natural;
• Si el tercero constituyó la prenda cuando la obligación caucionada ya tenía el carácter de natural, y con conocimiento de ello, la obligación accesoria es civil (art. 1472). Por ejemplo, caucionar obligaciones emanadas de un contrato celebrado por un menor adulto.
3. cosas susceptibles de darsen en prenda:
3.1 Prenda civil sobre obligaciones futuras
El Contrato de Prenda – Juan Andrés Orrego Acuña 6
Se suscitó controversia en la doctrina, acerca de la validez de la prenda destinada a caucionar obligaciones futuras o indeterminadas.
Somarriva, en su “Tratado de las cauciones”, se pronuncia negativamente, argumentando que al tratar de la prenda el CC, guarda silencio respecto a la posibilidad de garantizar obligaciones futuras, mientras que al ocuparse de la fianza y de la hipoteca, permite dicha hipótesis expresamente, en los arts. 2339 y 2413. Agrega que este silencio debemos interpretarlo en el sentido que el legislador no acepta la prenda para garantizar tal clase de obligaciones, silencio que resulta más sugestivo si consideramos que en el Código, la prenda está ubicada entre la fianza y la hipoteca. Corrobora esta interpretación, dice Somarriva, el hecho de que el artículo 2385 diga que la prenda supone siempre una obligación principal a la cual accede, declaración que el Código no formula al referirse a la fianza y la hipoteca. Hay, entonces, una estrecha relación entre el silencio que guarda el Código en la prenda sobre la posibilidad de que garantice obligaciones futuras, y la expresa declaración de que ella supone una obligación a la cual accede. En la fianza y la hipoteca, por el contrario, no se exige este requisito, y expresamente se acepta que ellas puedan garantizar obligaciones futuras.
La doctrina mayoritaria, que prevalece en el presente sin contrapeso, se inclina por considerar plenamente eficaz la cláusula de garantía general prendaria, argumentándose:
• La ley no prohíbe tal cláusula, y basta este circunstancia para inclinarse a reputarla válida, considerando que en derecho privado, puede hacerse todo lo que la ley no prohíbe;
• Para el discernimiento de las guardas (definido en el artículo 373), por ejemplo, es necesario que el guardador rinda previamente fianza. El artículo 376 indica que en lugar de una fianza, podrá prestarse prenda o hipoteca suficiente. En este caso, la prenda garantiza obligaciones futuras e indeterminadas en cuanto a su monto;
• Caso de la llamada “prenda tácita”: el artículo 2401 establece que, extinguida la obligación, deberá el acreedor restituir la prenda; pero podrá retenerla cuando tenga contra el mismo deudor otros créditos que reúnan los caracteres que señala la disposición. Si el legislador, interpretando la voluntad de las partes, establece que la prenda se hará extensiva a otras obligaciones de las mismas partes, es lógico que el mismo resultado pueda alcanzarse mediante un acuerdo expreso de los contratantes;
• Por último, la cláusula de garantía general no presenta en la prenda los inconvenientes que se observan en la hipoteca, puesto que a diferencia de la última, no es posible constituir varias prendas sobre las mismas cosas.

3.2 Prendas especiales sobre obligaciones futuras.
El Contrato de Prenda – Juan Andrés Orrego Acuña 7
tratándose de las prendas especiales, debemos analizar la ley respectiva, pues en algunos casos la cláusula de garantía general está autorizada expresamente y en otros casos está prohibida explícitamente, lo que implica que la prenda ha de ser específica:
• En la prenda industrial: se permite pactarla (artículo 48 de la Ley Nº 5.687);
• En la prenda de valores mobiliarios: se permite (artículo 5 de la Ley Nº 4.287). A diferencia de la prenda industrial, la cláusula de garantía general es de la naturaleza del contrato y por ende, para excluirla se requiere estipulación expresa de los contratantes;
• En la prenda sin desplazamiento de la Ley Nº 18.112: se permite (artículo 4 de la Ley Nº 18.112);
• En la prenda agraria: es inadmisible (artículo 3 Nº 3 del Reglamento de Prenda Agraria);
• En la prenda comercial: es inadmisible (artículo 815 Nº 2 del Código de Comercio);
• En la prenda de compraventa de cosas muebles a plazo: es inadmisible (artículo 2 de la Ley Nº 4.702);
• En la prenda de la Ley de Warrants o almacenes generales de depósito: es inadmisible (artículo 8 de la Ley Nº 18.690).

4) Obligaciones que pueden caucionarse con prendas especiales.En la prenda, se requiere que los bienes sobre los cuales la primera recae estén en el comercio. Por ello, se ha señalado que deben quedar excluidos los bienes inembargables, así como también los embargados. Se fundamenta lo anterior en lo dispuesto en el artículo 1464, al establecer que hay objeto ilícito en la enajenación de las cosas embargadas, y en la circunstancia de que la jurisprudencia ha realizado El Contrato de Prenda – Juan Andrés Orrego Acuña 11 entendido la palabra “enajenación” en su sentido amplio, quedando incluida en ella la constitución de prendas.

ELEMENTOS DE EXISTENCIA

Consentimiento
El consentimiento entendido como el acuerdo de dos o más voluntades expresado para realizar el contrato de prenda es necesario para que el contrato pueda existir. Este consentimiento tiene otros elementos que se entienden en él incorporados como la causa que lleva a cada una de las partes a contratar, el objeto como propósito y la forma como éste se manifiesta. La forma como el consentimiento es manifestado, para el caso concreto, será en principio a voluntad de las partes por tratarse de un contrato consensual, según el principio general de consensualidad que rige los negocios de los comerciantes, para el contrato de prenda con tenencia, donde hay que hacer la salvedad que el acreedor no tiene el privilegio que da el gravamen, sino a partir de la entrega de la cosa dada en prenda. El consentimiento, sin embargo, no se manifiesta de la misma forma en el contrato de prenda sin tenencia pues en éste se requiere la constitución por documento, que puede ser privado, con un contenido mínimo, por lo cual se reputa solemne.
El documento donde conste el contrato de prenda sin tenencia debe contener como mínimo, las siguientes especificaciones:
a) El nombre y domicilio del deudor;
b) El nombre y domicilio del acreedor;
c) La fecha, naturaleza, valor de la obligación que se garantiza y los intereses pactados;
d) La fecha y el vencimiento de la obligación principal;
e) El detalle de las especies gravadas con prenda, con indicación de su cantidad y toda aquella información que sea necesaria para su identificación;
f) El lugar en que deberán permanecer la prenda y la indicación de la calidad del propietario de ésta frente al lugar;
g) Indicación del propietario de las cosas gravadas con prenda, si es un tercero sí ha sido con su consentimiento;
h) En caso que los bienes gravados con prenda estén asegurados la indicación de la información general del seguro.
Hay que indicar, que, aunque no afecta el consentimiento, el contrato de prenda sin tenencia no produce efectos, en relación con los terceros, sino una vez inscrito en la oficina de registro mercantil correspondiente.

OBJETO
El objeto entendido como la entidad material o inmaterial sobre la cual recae la manifestación de voluntad. Para que el objeto pueda ser considerado como tal, debe ser, posible física y moralmente, determinado o determinable y que exista o por lo menos esperarse que exista. En el contrato de prenda el objeto esta dado por el bien mueble gravado con la prenda, que en principio puede ser cualquier cosa corporal o incorporal. En este sentido, la prenda puede recaer sobre vehículos, títulos valores –incluyendo acciones-, créditos establecimientos de comercio, mercancías e incluso dinero entre otros.

ELEMENTOS DE VALIDEZ

Capacidad
Se requiere que las partes, al manifestar su voluntad, sean capaces. El acreedor prendario y el constituyente de la prenda, en principio, son capaces a no ser que se trate de alguna de las personas que la ley considera incapaces, caso en el cual dependiendo de si se trata de incapacidad absoluta o relativa el contrato será nulo absolutamente o anulable respectivamente.

Consentimiento exento de vicios
Como todo acto jurídico en el contrato de prenda la manifestación del consentimiento debe ser libre, sin que para ello hayan concurrido circunstancias como el error, la fuerza y el dolo, definidas por el Código Civil.La concurrencia de estas circunstancias para la manifestación de la voluntad de las partes lo afecta viciándolo de tal manera, que, aunque el consentimiento existe en el contrato, éste es anulable.

Licitud de causa
La causa que mueve al acreedor prendario o al constituyente de la prenda a contratar debe ser lícita, es decir no puede ser contraria a la ley, el orden público o las buenas costumbres, so pena de que el contrato de prenda se vea inmerso en la nulidad absoluta.

Objeto licito
El objeto ya no como entidad material sobre la cual recae el contrato, sino como la intensión de las partes para con él, debe ser lícito. Así, la prenda no puede ser contraria a la ley, el orden público o las buenas costumbres, pues de lo contrario tendrá la misma consecuencia jurídica de nulidad absoluta del acto, ya mencionada.
Todas las cosas muebles pueden darse en prenda siempre que se hallen en el comercio, es decir, que puedan ser susceptibles de enajenación, por lo tanto tampoco pueden gravarse las cosas embargadas, a no ser que el juez lo autorice o el acreedor prendario consienta en ello.
La doctrina, ha señalado a propósito de este contrato que "se trata de un derecho real, y como contrato es nominado, formal, real, accesorio, de tracto sucesivo, unilateral, y se repite, de garantía."

Hay que resaltar en especial las siguientes características:

Recae sobre bienes muebles
Una de las características esenciales del contrato de prenda es que el gravamen se realiza sobre bienes muebles, ello lo distingue del contrato de hipoteca que se realiza sobre bienes inmuebles. La noción de bienes muebles comprende las cosas corporales muebles y los derechos de crédito muebles. En efecto, como se trata de bienes muebles puede que quien constituya la prenda no sea dueño de la cosa, evento en el cual será obligatoria la autorización del dueño al momento de constitución del gravamen. Esta prescripción inicial del derecho mercantil de prohibir la prenda sobre bien mueble ajeno no proviene del ordenamiento civil pues en éste la prenda sobre cosa ajena es plenamente válida, en tanto que quien tiene la facultad para enajenar puede empeñar. Hay que preguntarse, sin embargo, si se trata de un consentimiento constitutivo o una mera ratificación, en todo caso, en defecto de esta autorización el acreedor prendario tendrá derecho a exigir el pago de la obligación principal u otra garantía suficiente. Ahora bien, cuando el constituyente no es dueño pero se presume como tal, hay que preguntarse si el contrato puede subsistir hasta que el dueño reclame la cosa. En principio, el contrato subsiste porque el acreedor prendario puede prescribir el derecho de prenda. Si el dueño reclama la cosa y se le tiene que restituir, el acreedor tiene derecho a que se constituya otra prenda o se le otorgue otra caución igualmente satisfactoria, de lo contrario tendrá derecho a pedir que se cumpla inmediatamente la obligación garantizada aunque esté pendiente el plazo. En cualquier caso se entiende que no subsiste el contrato, sino que habrá uno nuevo. En caso que se incumpla la obligación principal el acreedor prendario que es poseedor del derecho es tenido como dueño por el juez para efectos de la venta de la cosa dada en prenda, y si es adjudicada y después hay acción reivindicatoria, habrá evicción en una venta forzada.

Indivisibilidad de la prenda
La prenda es indivisible de manera general. Se considera indivisible porque su efecto tiene esa calidad, es decir, el bien dado en prenda garantiza el cumplimiento íntegro de la obligación debida, la cosa sigue toda gravada hasta que la totalidad de la obligación sea cumplida, y por eso la prenda es una forma de caución. Esta característica que está señalada por la normativa vigente predica también de la prenda comercial con tenencia, no así en la sin tenencia donde se permite la prenda múltiple, mediante la cual sobre una misma cosa se constituyen varias prendas. Para determinar la prelación en este último caso se acude a la fecha de inscripción.

Contrato accesorio
Esta característica es esencial en el contrato de prenda. Se habla de que es un contrato accesorio, pues su objeto es asegurar el cumplimiento de una obligación principal, con lo cual, para que subsista requiere de la existencia de otra entidad jurídica, sin la cual el contrato el contrato se extingue.

Contrato sinalagmático perfecto
En el derecho civil el contrato de prenda es unilateral puesto que no surgen obligaciones sino para una de las partes. En el derecho comercial, en cambio, este contrato es de los que la doctrina ha llamado bilateral imperfecto, en tanto que, sí bien en principio sólo se obliga una de las partes, eventualmente la parte que no estaba obligada por circunstancias posteriores se obliga. En este sentido, hay que verificar sí se trata de contrato de prenda con o sin tenencia, en el primero el que se obliga es el acreedor prendario y eventualmente el deudor estará obligado y en el segundo, en principio, sólo nacen obligaciones para el deudor. Por lo anterior, no se puede decir que las partes se obligan recíprocamente, y tampoco que una de ellas no asume obligación alguna.

Contrato gratuito
En el derecho civil se predica de este contrato la gratuidad en cuanto sólo una de las partes reporta beneficio, sufriendo la otra un gravamen. Esta característica se puede trasladar a la prenda mercantil pues no obstante la onerosidad imperante en el ordenamiento comercial quien constituye la prenda para garantizar una obligación sufre un gravamen, reportando el acreedor una utilidad.

Contrato consensual
El contrato de prenda puede revestir las tres formas mediante las cuales se perfeccionan los contratos a saber: real, consensual y solemne. En este sentido, a la luz del Código civil es un contrato de forma impuesta -real-, pues no se perfecciona sino a partir de la entrega y el recibo de la cosa gravada, porque la entrega y el recibo son la manifestación de la voluntad contractual.

Procede para garantizar obligaciones
El contrato de prenda en cumplimiento de su función jurídica sirve para garantizar varios tipos de obligaciones, a saber:
A) Obligaciones cuyo objeto sea dar, hacer, o no hacer; estas pueden ser propias o ajenas, en tanto que el constituyente puede serlo de la prenda como garantía de obligación ajena y entonces no se obliga personalmente.
B) Obligaciones Civiles o naturales, en estas últimas el constituyente no puede ser el mismo deudor. En tanto que lo accesorio sigue la suerte de lo principal la prenda constituida por el deudor seguiría la suerte de la obligación natural garantizada; sin embargo, sí es constituida por un tercero servirá válidamente para garantizar la obligación natural.
C) Obligaciones presentes y futuras, siempre y cuando se exprese la cuantía y el plazo en el contrato.
Prenda tácita: Implica el surgimiento de otras obligaciones posteriores a la garantizada, que también pueden garantizarse con la misma cosa dada en prenda, puesto que se entiende como una manera de manifestación de voluntad tácita. Para que opere la figura hay que indicar que es necesaria la concurrencia de ciertos requisitos en las nuevas obligaciones, a saber: a) Deben ser ciertas y líquidas, b) Deben hacerse contraído después de la obligación para la cual se constituyó la prenda, c) Deben haberse hecho exigibles antes del pago de la obligación anterior.
D) Obligaciones puras y simples o sujetas a modalidad. Entendidas las primeras como aquellas que no están sometidas a ninguna modalidad por lo cual son exigibles al mismo tiempo de su nacimiento y las segundas como aquellas que están sometidas a plazo o condición, por lo cual o no han nacido o no son exigibles.
E) Obligaciones conjuntas o solidarias en caso de que haya pluralidad de vínculos.

NORMAS APLICABLES

Ø Código Civil

ART. 2409: Por el contrato de empeño o prenda se entrega una cosa mueble a un acreedor para la seguridad de su crédito. La cosa entregada se llama prenda. El acreedor que la tiene se llama acreedor prendario.”El contrato de prenda supone siempre una obligación principal a que accede.”
ART. 2411: Este contrato no se perfecciona sino por la entrega de la prenda al acreedor.”
ART. 2412: No se puede empeñar una cosa sino por persona que tenga facultad de enajenarla.”
ART. 2413: La prenda puede constituirse no sólo por el deudor, sino por un tercero cualquiera que hace este servicio al deudor.

ART. 2414: Se puede dar en prenda un crédito, entregando el título, pero será necesario que el acreedor lo notifique al deudor del crédito, consignado en el título, prohibiéndole que lo pague en otras manos.”
ART. 2415: Si la prenda no pertenece al que constituye, sino a un tercero que no ha consentido en el empeño, subsiste sin embargo el contrato, mientras no la reclama su dueño; a menos que el acreedor sepa haber sido hurtada, o tomada por la fuerza o perdida, en cuyo caso se aplicará a la prenda lo prevenido en el artículo 2208.”
ART. 2416: Si el dueño reclama la cosa empeñada sin su consentimiento, y se verificare la restitución, el acreedor podrá exigir que se le entregue otra prenda de valor igual o mayor, o se le otorgue otra caución competente; y en defecto de una y otra, se le cumpla inmediatamente la obligación principal, aunque haya plazo pendiente para el pago.”
ART. 2417: No se podrá tomar al deudor cosa alguna contra su voluntad para que sirva de prenda, sino por el ministerio de la justicia.
No se podrá retener una cosa del deudor en seguridad de la deuda, sin su consentimiento; excepto en los casos que las leyes expresamente designan.”

ART. 2418: Si el acreedor pierde la tenencia de la prenda, tendrá acción para recobrarla, contra toda persona en cuyo poder se halle, sin exceptuar al deudor que la ha constituido.
Pero el deudor podrá retener la prenda pagando la totalidad de la deuda, para cuya seguridad fue constituida.
Efectuándose este pago, no podrá el acreedor reclamarla, alegando otros créditos, aunque reúnan los requisitos enumerados en el artículo 2426.”

ART. 2419: El acreedor es obligado a guardar y conservar la prenda, como buen padre de familia, y responde de los deterioros que la prenda haya sufrido por su hecho o culpa.”

ART. 2420: El acreedor no puede servirse de la prenda sin el consentimiento del deudor. Bajo este respecto sus obligaciones son las mismas que las del mero depositario.”

ART 2421:El deudor no podrá reclamar la restitución de la prenda, en todo o parte, mientras no haya pagado la totalidad de la deuda en capital e intereses, los gastos necesarios en que haya incurrido el acreedor para la conservación de la prenda, y los perjuicios que le hubiere ocasionado la tenencia.
Con todo, si el deudor pidiere que se permita reemplazar la prenda por otra, sin perjuicio del acreedor, será oído.
Y si el acreedor abusa de ella, perderá su derecho de prenda, y el deudor podrá pedir la restitución inmediata de la cosa empeñada.”

ART. 2422: El acreedor prendario tendrá derecho de pedir que la prenda del deudor moroso se venda en pública subasta, para que con el producido se le pague; o que, a falta de postura admisible, sea apreciada por peritos y se le adjudique en pago, hasta concurrencia de su crédito; sin que valga estipulación alguna en contrario, y sin perjuicio de su derecho para perseguir la obligación principal por otros medios.
Tampoco podrá estipularse que el acreedor tenga la facultad de disponer de la prenda, o de apropiársela por otros medios que los aquí señalados.”

ART. 2423: A la licitación de la prenda que se subasta podrán ser admitidos el acreedor y el deudor.”

ART. 2424: Mientras no se ha consumado la venta y la adjudicación prevenidas en el artículo 2422, podrá el deudor pagar la deuda, contal que sea completo el pago, y se incluyan en él los gastos que la venta o la adjudicación hubieren ya ocasionado.”

ART. 2425: Si el valor de la cosa empeñada no excediere de ciento cincuenta pesos, podrá el juez, a petición del acreedor, adjudicársela por su tasación, sin que se proceda a subastarla.”

ART. 2426: Satisfecho el crédito en todas sus partes deberá restituirse la prenda.
Pero podrá el acreedor retenerla si tuviere contra el mismo deudor otros créditos, con tal que reúnan los requisitos siguientes:
1. Que sean ciertos y líquidos.
2. Que se hayan contraído después que la obligación para la cual se ha constituido la prenda.
3. Que se hayan hecho exigibles antes del pago de la obligación anterior.”

ART. 2427: Si vendida o adjudicada la prenda no alcanzare su precio a cubrir la totalidad de la deuda, se imputará primero a los intereses y costos; y si la prenda se hubiere constituido para la seguridad de dos o más obligaciones, o, constituida a favor de una sola, se hubiere después extendido a otras, según el artículo precedente, se hará la imputación en conformidad a las reglas dadas en el título De los modos de extinguirse las obligaciones, capítulo De la imputación del pago.”

ART. 2428: El acreedor es obligado a restituir la prenda con los aumentos que haya recibido de la naturaleza o del tiempo. Si la prenda ha dado frutos podrá imputarlos al pago de la deuda, dando cuenta de ellos y respondiendo del sobrante.”
ART. 2429: Si el deudor vendiere la cosa empeñada, el comprador tendrá derecho para pedir al acreedor su entrega, pagando o consignando el importe de la deuda por la cual se contrajo expresamente el empeño. Se concede igual derecho a la persona a quien el deudor hubiere conferido un título oneroso para el goce o tenencia de la prenda. En ninguno de estos casos podrá el primer acreedor excusarse de la restitución, alegando otros créditos, aun con los requisitos enumerados en el artículo 2426.”
ART 2430: La prenda es indivisible. En consecuencia el heredero que ha pagado su cuota de la deuda, no podrá pedir la restitución de una parte de la prenda, mientras no exista una parte cualquiera de la deuda; y recíprocamente, el heredero que ha recibido su cuota del crédito, no puede remitir la prenda, ni aun en parte, mientras sus coherederos no hayan sido pagados.”
ART. 2431: Se extingue el derecho de prenda por la destrucción completa de la cosa empeñada .Se extingue, así mismo, cuando la propiedad de la cosa empeñada pasa al acreedor por cualquier título.Y cuando, en virtud de una condición resolutoria, se pierde el dominio que el que dio la cosa en prenda tenía sobre ella; pero el acreedor de buena fe tendrá contra el deudor que no le hizo saber la condición el mismo derecho que en el caso del artículo 2416.”

Ø Código de Comercio

ART. 1200: Podrá gravarse con prenda toda clase de bienes muebles. La prenda podrá constituirse con o sin tenencia de la cosa.”

ART. 1201: No podrá empeñarse cosa ajena sin autorización del dueño. Si constituida la prenda el acreedor tiene conocimiento de que los bienes pignorados son ajenos, tendrá derecho a exigir al deudor otra garantía suficiente o el inmediato pago de la deuda.”

ART 1202:El juez a petición de cualquiera de las partes, podrá ordenar que la subasta se haga en martillo, bolsa de valores u otro establecimiento semejante que funcione legalmente en el lugar. Igualmente podrá ordenar que los bienes gravados se subasten por unidades o lotes separados.”

ART. 1203: Toda estipulación que, directa o indirectamente, en forma ostensible u oculta, tienda a permitir que el acreedor disponga de la prenda o se la apropie por medios distintos de los previstos en la ley, no producirá efecto alguno.”

ART. 1204: El contrato de prenda con tenencia se perfeccionará por el acuerdo de las partes; pero el acreedor no tendrá el privilegio que nace del gravamen, sino a partir de la entrega que de la cosa dada en prenda se haga a él o a un tercero designado por las partes.
Si al acreedor no se le entregare la cosa, podrá solicitarla judicialmente.
Gravada una cosa con prenda no podrá pignorarse nuevamente, mientras subsista el primer gravamen. Pero podrá hacerse extensiva la prenda a otras obligaciones entre las mismas partes.”

ART. 1205: El deudor estará en la obligación de pagar los gastos necesarios que el acreedor o el tercero tenedor hayan hecho en la conservación de la cosa pignorada y los perjuicios que les hubiere ocasionado su tenencia, imputables a culpa del deudor.
El acreedor tendrá derecho de retener la cosa dada en prenda en garantía del cumplimiento de esta obligación.”

ART. 1206: La acción real del acreedor derivada de la prenda de que trata este capítulo, prescribirá a los cuatro años de ser exigible la obligación.”

ART. 1207: Salvo las excepciones legales, podrá gravarse con prenda, conservando el deudor la tenencia de la cosa, toda clase de muebles necesarios para una explotación económica y destinados a ella o que sean resultado de la misma explotación.
Toda prenda sin tenencia del acreedor se regirá por la ley mercantil.

ART. 1208: El contrato de prenda de que trata este capítulo podrá constituirse por instrumento privado, pero sólo producirá efectos en relación con terceros desde el día de su inscripción.

ART. 1209: El documento en que conste un contrato de prenda sin tenencia deberá contener, a lo menos, las siguientes especificaciones:
1. El nombre y domicilio del deudor;
2. El nombre y domicilio del acreedor;
3. La fecha, naturaleza, valor de la obligación que se garantiza y los intereses pactados, en su caso;
4. La fecha de vencimiento de dicha obligación;
5. El detalle de las especies gravadas con prenda, con indicación de su cantidad y todas las demás circunstancias que sirvan para su identificación, como marca, modelo, número de serie o de fábrica y cantidad, si se trata de maquinarias; cantidad, clase, sexo, marca, color, raza, edad y peso aproximado, si se trata de animales; calidad, cantidad de matas o semillas sembradas y tiempo de producción, si se trata de frutos o cosechas; el establecimiento o industria, clase, marca y cantidad de los productos, si se trata de productos industriales, etc.;
6. El lugar en que deberán permanecer las cosas gravadas, con indicación de si el propietario de éstas es dueño, arrendatario, usufructuario o acreedor anticrético de la empresa, finca o lugar donde se encuentren.
Los bienes raíces podrán identificarse también indicando el número de su matrícula;
7. Si las cosas gravadas pertenecen al deudor o a un tercero que ha consentido en el gravamen, y
8. La indicación de la fecha y el valor de los contratos de seguros y el nombre de la compañía aseguradora, en el caso de que los bienes gravados estén asegurados.”

ART. 1210: El contrato de prenda se inscribirá en la oficina de registro mercantil correspondiente al lugar en que, conforme al contrato, han de permanecer los bienes pignorados; y si éstos deben permanecer en diversos sitios, la inscripción se hará en el registro correspondiente a cada uno de ellos, pero la prenda de automotores se registrará ante el funcionario y en la forma que determinen las disposiciones legales pertinentes.
El registro contendrá, so pena de ineficacia, los requisitos indicados en el artículo 1209.

ART. 1211: Cuando sobre una misma cosa se constituyan varias prendas, se determinará su orden de prelación por la fecha del registro

ART. 1212: El deudor tendrá en la conservación de los bienes gravados, las obligaciones y responsabilidades del depositario.”

ART. 1213: El deudor no podrá variar el lugar de ubicación de los bienes pignorados sin previo acuerdo escrito con el acreedor, del cual se tomará nota tanto en el registro o registros originales como en el correspondiente a la nueva ubicación.
La violación de la anterior prohibición o de cualesquiera obligaciones del deudor, dará derecho al acreedor para solicitar y obtener la entrega inmediata de la prenda o el pago de la obligación principal, aunque el plazo de ésta no se halle vencido, sin perjuicio de las sanciones penales correspondientes.”

ART. 1214: Para la constitución de prenda sobre bienes muebles reputados como inmuebles por el Código Civil, en caso de existir hipoteca sobre el bien a que están incorporados, se requiere el consentimiento del acreedor hipotecario.”

ART. 1215: La venta de inmuebles cuyos frutos o productos pendientes estén gravados con prenda registrada debidamente, no incluye la tradición de los mismos, a menos que consienta en ello el acreedor o que el adquirente pague el crédito que tales bienes garanticen.”

ART. 1216: Los bienes dados en prenda podrán ser enajenados por el deudor, pero sólo se verificará la tradición de ellos al comprador, cuando el acreedor lo autorice o esté cubierto en su totalidad el crédito, debiendo hacerse constar este hecho en el respectivo documento, en nota suscrita por el acreedor.
En caso de autorización del acreedor, el comprador está obligado a respetar el contrato de prenda.

ART. 1217: El deudor está obligado a permitir al acreedor inspeccionar, según la costumbre, el estado de los bienes objeto de la prenda, so pena de hacerse ipso facto exigible la obligación en caso de incumplimiento.”

ART. 1218: En el contrato se regulará la forma de enajenar o utilizar los bienes gravados y sus productos.
La prenda se extenderá a los productos de las cosas pignoradas y al precio de unos y otras.”

ART. 1219: La prenda de que trata este capítulo podrá también constituirse para garantizar obligaciones futuras hasta por una cuantía y por un plazo claramente determinados en el contrato.”
ART. 1220: La acción que resulte de esta clase de prenda prescribe al término de dos años, contados a partir del vencimiento de la obligación con ella garantizada.”

Autor No., 1, Tomo 12, pág. 67
-La dación en garantía de un mueble corporal o incorporal, se denomina prenda,” .Esta garantía real nace de un contrato cuya finalidad es la creación de la garantía en favor del acreedor.”“La formación del contrato de prenda exige primeramente la existencia de una obligación que se quiere garantizar.”
-En segundo lugar es preciso que las partes del contrato tengan capacidad para obligarse.” Cualquier bien mueble puede ser objeto de la prenda; tanto bienes muebles corporales como incorporales. Ejemplo de éstos son los créditos ordinarios, las pólizas de seguros o valores nominativos entre otros.
Los bienes objeto de prenda deben hallarse en el comercio. “La dación en garantía (natissement) es un contrato por el cual el deudor, o un tercero, da al acreedor la posesión de una cosa destinada a servirle de garantía. (art. 2071, C. civil). La dación en garantía de un mueble corporal o incorporal, se denomina prenda (art. 2072), la dación en garantía consistente en un inmueble lleva el nombre especial de anticresis.”

Autor No. 8. Tomo 4. Edición 1942. Pág. 612 ss.
-Se entiende por prenda la garantía a favor del acreedor sobre un bien mueble, dándole derecho al acreedor para venderlo y pagarse preferentemente del producto de la venta cuando el deudor resulte incumplido.

-La prenda como derecho real significa que se constituye con referencia a una cosa sin respecto a determinada persona y que puede perseguirse por el acreedor en manos de quien se halle. Además es un derecho real mueble siempre que recae sobre un bien mueble; es un derecho privilegiado porque solo afecta al bien dado en prenda. El acreedor que recibe la cosa solo tiene respecto a ésta el carácter de mero tenedor y el dominio y posesión de la cosa objeto de la prenda solo recae en manos del propietario.

- La prenda es indivisible en cuanto la acción real que emana de ésta, es decir, que si el deudor cancela las nueve décimas partes del crédito no tiene derecho éste a exigir la restitución de la prenda y el acreedor solo está obligado a devolverla cuando se le concede integro el crédito."

Autor No.11, Tomo 9, Pág. 88, 93
Por el contrato de prenda, el deudor entrega un bien mueble a su acreedor para garantía de la deuda. El derecho de prenda se confiere sobre una cosa a título de garantía de un crédito; no es sino un accesorio de un crédito; supone, por lo tanto, la existencia de un crédito válido. De ese crédito, por no ser sino lo accesorio la prenda, tomará esta su naturaleza civil o mercantil. La obligación de garantizar puede ser a término, condicional. Se admite también que puede ser simplemente eventual, como una apertura de crédito.”

Autor No. 14, Tomo II, pág. 398.
-Con la palabra penda se distinguen varias cosas: en primer término, la cosa mueble entregada al acreedor en garantía de una obligación; en segundo lugar, el mismo derecho real que constituye en favor del acreedor mediante la obtención de la posesión de una cosa mueble, y, finalmente, el mismo contrato de donde nace al garantía real de la prenda.
-El derecho real de prenda consiste en la facultad que tiene el acreedor de realizar el valor de la cosa mueble que se le ha entregado en garantía de un crédito, y de ser pagado preferentemente.
-El derecho real de prenda tiene su fuente en un contrato que se celebra entre el acreedor y el deudor o un tercero. La prenda no puede constituirse por ninguno de los otros modos que sirven para constituir la propiedad, la servidumbre o el usufructo, pues únicamente el negocio dispositivo (que se llama contrato de prenda) puede darle nacimiento."

Autor No., 36, Tomo 3, pág. 487
Es la prenda un derecho real de garantía mobiliaria, que exige en el régimen del Código Civil el desplazamiento posesorio. La cosa objeto de prenda se ha de poner en posesión del acreedor, o de un tercero de común acuerdo. Pero el deudor sigue siendo dueño de ella hasta que no se adjudique a alguien como consecuencia de la ejecución, es decir, de la actuación del derecho de realización del valor.

JURISPRUDENCIA

-SENTENCIA C-400 DE 2007:
- SENTENCIA 21 DE MARZO DE 2006
SENTENCIA C-400 DE 2007

DEMANDA DE INCONSTITUCIONALIDAD POR VULNERACION DEL PRINCIPIO DE IGUALDAD-Necesidad de identificar los criterios de comparación y la determinación de los grupos o situaciones comparables
Para poder verificar una violación al principio de igualdad, se debe por lo menos, poder definir tres aspectos, a saber, (i) cuáles son los grupos de personas que se están comparando, (ii) cuál es el trato ‘desigual’ que se les da a dichos grupos, y (iii) cuál es el criterio con base en el cuál se justifica el trato desigual, en cuestión. No ocurre esto en el presente caso. Los argumentos del demandante no identifican dos grupos de personas predeterminadas sino dos regímenes legales distintos respecto de un punto específico: uno para la prenda con tenencia y otro para la prenda sin tenencia.

PRENDA SIN TENENCIA DEL ACREEDOR-Necesidad de autorización del acreedor para la enajenación
/PRINCIPIO DE IGUALDAD EN CONTRATO DE PRENDA-No vulneración por regulación diferente en materia civil y comercial/LIBERTAD DE CONFIGURACION LEGISLATIVA-Alcance en la regulación de diversas formas contractuales
El principio de igualdad no obliga al legislador a diseñar instituciones jurídicas contractuales ‘iguales’. No existe la obligación de que figuras de regímenes jurídicos diversos, como lo son el civil y el comercial, sean iguales. Muy por el contrario, la Constitución le confiere un amplio margen de configuración normativa, para que el legislador diseñe las instituciones legales como considere conveniente, respetando el orden constitucional vigente. La tipificación de diversas formas contractuales, es una herramienta que el legislador ofrece a las personas para que, en ejercicio de sus libertades y de su autonomía, celebren negocios jurídicos y adquieran las obligaciones que consientan voluntariamente. No viola el principio de igualdad que los deudores prendarios con tenencia de la cosa, quienes se encuentran en una situación diferente a los que carecen de la tenencia de la cosa, deban pedir al acreedor autorización para verificar la tradición del bien dado en prenda o cubrir la totalidad del crédito, mientras que los deudores sin tenencia de la cosa prendada no están sometidos a este requisito específico.
Referencia: expediente D-6589
Demanda de inconstitucionalidad Código del Comercio, artículo 1216, parcial
Demandante: Rosember Rivadeneira Bermúdez

Magistrado Ponente
Dr. MANUEL JOSÉ CEPEDA ESPINOSA

Bogotá, D.C., veintitrés (23) de mayo de dos mil siete (2007)
La Sala Plena de la Corte Constitucional, en cumplimiento de sus atribuciones constitucionales y de los requisitos y de los trámites establecidos en el Decreto 2067 de 1991, ha proferido la siguiente,

SENTENCIA

ANTECEDENTES
I En ejercicio de la acción pública consagrada en el artículo 241 de la Constitución, el ciudadano Rosemberg Rivadeneira Bermúdez solicitó a esta Corpo­ración que declare inexequible, parcialmente, el artículo 1216 del Código del Comercio. La demanda fue admitida por el Magistrado ponente mediante auto de 11 de diciembre de 2006.

II. NORMA DEMANDADA
A continuación se transcribe el texto de la norma acusada, resaltando la parte demandada:

CÓDIGO DEL COMERCIO
Decreto 410 de 1971

LIBRO CUARTO
DE LOS CONTRATOS Y OBLIGACIONES MERCANTILES

TÍTULO IX
DE LA PRENDA

CAPÍTULO II
Prenda sin tenencia del acreedor

Artículo 1216.— Los bienes dados en prenda podrán ser enajenados por el deudor, pero sólo se verificará la tradición de ellos al comprador, cuando el acreedor lo autorice o esté cubierto en su totalidad el crédito, debiendo hacerse constar este hecho en el respectivo documento, en nota suscrita por el acreedor.

En caso de autorización del acreedor, el comprador está obligado a respetar el contrato de prenda.

III. LA DEMANDA
II. Resembre Rivadeneira Bermúdez presentó acción de inconstitucionalidad contra el artículo 1216, parcial, del Código del Comercio, por considerar que viola los artículos 13 y 58 de la Constitución Política de Colombia. El demandante considera que “(…) no es razonable la medida adoptada por las expresiones demandadas (…) cuando sin una causa justificada limita el derecho de propiedad de la cosa empeñada, impidiendo que el deudor con tenencia pueda transferir el dominio de la misma, máxime cuando los bienes que son objeto de ellas persiguen cumplir una finalidad económica bien sea para su venta, reventa o cualquier otro tipo de disposición.”

1. Para el demandante no es razonable que en un contrato de prenda sin tenencia se limite el derecho de propiedad del deudor, al hacer depender, en caso de venta, la verificación de la tradición de la autorización del acreedor. Dice al respecto,

“El contrato de prenda es definido por el artículo 2409 del Código Civil de la siguiente manera: ‘Por el contrato de empeño o prenda se entrega una cosa mueble a un acreedor para la seguridad de su crédito’.

La prenda puede ser con tenencia o sin tenencia del acreedor.
La prenda con tenencia del acreedor se caracteriza porque en ella el deudor pierde la tenencia de la cosa para entregársela al acreedor o a un tercero designado por los dos, que se encargará de cuidarla, conservarla y restituirla una vez se efectúe la extinción de la obligación garantizada con la misma.

La prenda con tenencia del acreedor se encuentra regulada por el Código Civil en sus artículos 2409 y sgts del Código Civil, y en el Código de Comercio en sus artículos 1204 a 1206.

En la prenda sin tenencia del acreedor el deudor conserva la tenencia de la cosa sin que ello implique que desaparezcan los atributos de persecución y preferencia. Su regulación se encuentra en el artículo 1207 a 1220 del Código del Comercio.

Característica importante de la prenda con tenencia del acreedor civil y comercial es que no impiden la venta ni mucho menos la tradición del bien dado en prenda, es decir, no limitan el derecho de dominio, pero con la salvedad que el acreedor no pierde la garantía sobre la cosa y los atributos del derecho real que de ella emana.

Lo anterior porque la característica esencial del gravamen prendario es ceñirse a la cosa y perseguirla donde quiera éste, independientemente de quien sea el actual titular del derecho de dominio al momento de la exigibilidad de la obligación.”

2. Para el demandante, la medida no es razonable constitucionalmente, por cuanto el legislador emplea un medio para obtener un fin que si bien es constitucionalmente legítimo, puede ser alcanzado a través de otros medios. Dice al respecto,

“El medio que adopta la ley es prohibir la tradición de la cosa. La finalidad perseguida con la medida consiste en garantizar la satisfacción del crédito del acreedor.

La finalidad que se persigue pretende no sólo promover la celebración de la prenda sin tenencia del acreedor sino también revestir a los acreedores prendario sin tenencia de una seguridad tal que les permita entender que si bien es cierto el bien no está a su alcance materialmente también es cierto que el bien jamás podrás salir del patrimonio del deudor sin su autorización ni quedará exonerado de la obligación sino es mediante la extinción de la misma por cualquiera de los medios señalados para ello en el Código Civil: pago, remisión, novación, etc.

Ahora bien, el problema concreto se encuentra en la necesidad del legislador de utilizar esa medida (prohibición de hacer la tradición de la cosa dada en prenda sin tenencia del acreedor sin su autorización) ya que existen otros medios que pueden garantizar la satisfacción del crédito del acreedor sin necesidad de afectar el derecho de propiedad, en conexión con el de la igualdad de los deudores prendarios.

Tales medios no son otros que los inherentes a todo derecho real, es decir, para el acreedor prendario sin tenencia, la verdadera garantía no reside en el mantenimiento del derecho de dominio en cabeza de su deudor prendario, sino en la posibilidad de poder siempre perseguir el cumplimiento de su prestación directamente con el bien y pagarse preferentemente con el producto de su venta judicial.

Si esos atributos del derecho real, por sí mismos son garantía de la satisfacción del crédito del acreedor, y la misma, cumpliendo su finalidad, no vulnera ni limita injustificadamente el derecho de pro­piedad, es claro que la prohibición de realizar la tradición de la cosa no es un medio idóneo para la satisfacción del fin por existir aquél otro que clama por su aplicación antes de la establecida por el artículo 1216 del Código de Comercio.

Señores Magistrado de la Corte Constitucional, los atributos de persecución y preferencia son los medios que verdaderamente permiten la consecución del fin pretendido por la norma sin menoscabar en medida alguna el derecho de dominio pleno o absoluto sobre la cosa. Por ello se constituyen en los únicos medios que debieron emplearse y no el establecido por la norma en las expresiones acusadas por que una vez sopesado el mismo se observa y evidencia que constituye una ventaja desmedida e irrazonable a favor del acreedor prendario sin tenencia en desmedro de una garantía constitucional fundamental del deudor prendario con tenencia.”

3. Para el demandante, la posibilidad del deudor prendario de vender la cosa, sin tradición, no garantiza su derecho de propiedad. Dice la demanda,

El derecho de dominio de los deudores prendarios con tenencia no se satisface permitiéndoles vender el objeto pignorado si en la práctica no se le permite hacer la tradición de la misma, máxime cuando en Colombia el proceso de adquisición de los bienes se encuentra sometido a dos pasos: título y modo.

En consecuencia, permitirle al deudor prendario con tenencia que venda, pero que no haga la tradición equivale en la práctica a no permitirle ejercer su derecho de dominio para estos efectos.

El derecho de propiedad no sólo es usar, gozar o disfrutar de la cosa, requiere además la potestad de disponer de ella.”

4. Para el demandante, su posición se funda en la jurisprudencia constitucional. Dice al respecto,

“Según las sentencias T-15 de 1992 (MP Fabio Morón Díaz) y T-506 de 1992 (MP Ciro Angarita Barón) el derecho a la propiedad privada puede considerarse fundamental siempre que tenga una relación directa con los derechos fundamentales a la igualdad, la vida y la dignidad humana. Tal y como se evidencia en el artículo accionado la propiedad adquiere el carácter de derecho fundamental al estar inconexión directa con el derecho a la igualdad.”

5. La demanda considera pues, que la norma viola el derecho fundamental a la igualdad de los deudores prendarios con y tenencia frente a los deudores prendarios. Dice la demanda,
Personas entre las que se realiza la diferencia

Las personas entre las cuales se realiza el trato discriminatorio son los deudores prendarios con tenencia comercial frente a los deudores prendarios sin tenencia civil y comercial.

Trato diferente

El trato diferente que se les otorga consiste en permitir que los deudores prendarios con tenencia comercial (a los cuales se refiere la norma del código de comercio en estudio) no puedan transferir el dominio de los bienes que han dado en prenda, mientras que a los deudores prendarios sin tenencia civil y comercial se les permite vender y transferir el dominio de la cosa pignorada.

Gráficamente la situación de la evidente desigualdad es la siguiente:

  • No se puede transferir el dominio de los bienes dados en prenda sin la autorización previa de su acree­dor. Es decir, que en la práctica el acreedor prendario sin tenencia cumple funciones de propietario del bien pignorado ya que su voluntad se convierte en una condición esencial para la viabilidad de la tradición de la cosa pignorada.

  • Puede transferir el dominio de los bienes que dé en prenda sin ne­cesidad del consentimiento del acree­dor. Aún a pesar de que no tiene el bien físicamente.

Criterio para realizar el trato diferente
Señores magistrados de la Corte Constitucional, no existe un criterio válido y determinante para que a los deudores prendarios con tenencia se les conceda un trato discriminatorio en relación con el que se les concede a los deudores prendarios sin tenencia.

Ambos contratos son prendarios y el hecho de que el uno sea con tenencia del acreedor y el otro no, en manera alguna se constituye en un factor razonable para poder suministrar un trato distinto a uno deudores que se encuentran en un mismo píe de igualdad, máxime cuando en los dos tipos de contratos los bienes a ellos afectados se encuentran sujetos a los atributos de persecución y preferencia.

Lo que ha hecho la norma accionada es desconfigurar el contrato de prenda sin tenencia del acreedor para convertirlo en una prohibición absoluta de transferir efectivamente el dominio del bien dado en pignorado, mientras que los deudores prendarios sin tenencia, justamente, sí pueden disponer obstáculo legal alguno de sus bienes pignorados muy a pesar de que no lo tienen físicamente en su poder.

Situación diferente se pudiera argumentar si el acreedor prendario sin tenencia se encontrara en situación de indefensión o de debilidad económica manifiesta frente a su deudor prendario con tenencia como consecuencia de la celebración del referido contrato, o que el mismo le afecte directa o indirectamente un derecho fundamental de mayor valía que el del deudor, pues en este evento posiblemente el trato diferente encontraría una justificación razonable y acorde a lo expuesto en el artículo 13 de la Constitución Política de1991.

Sin embargo, la realidad es diferente puesto que el prejuicio o limitación que se le impone al deudor prendario con tenencia comercial y del cual se libera al deudor prendario sin tenencia civil y comercial no encuentra un fundamento plausible desde el punto de vista de los valores y principios constitucionales en especial el de la propiedad en conexidad con el de la igualdad.

[…] el medio utilizado por la norma accionada no se compadece con el principio de la razonabilidad y proporcionalidad por lo siguiente:

El medio escogido sirve para la consecución de la satisfacción de la prestación a favor del acreedor sin tenencia comercial. En la práctica sirve para garantizar el crédito del acreedor. Sin embargo el medio escogido para el logro del fin no es el necesario porque existen otras medidas que sirven para alcanzar esa finalidad sin afectar el derecho a la igualdad de los deudores prendarios con tenencia comercial, y tales medios no son otros que los atributos de todo derecho real que mana de este tipo de contrato, esto es, persecución y preferencia. Estos medios conducen al mismo fin pretendido por las expresiones de la norma demandada, proteger y garantizar la satisfacción del crédito del acreedor sin afectar el derecho a la propiedad e conexidad a la igualdad de los deudores prendarios con tenencia frente a los deudores prendarios sin tenencia.

Pesados los dos derechos que se encuentran en juego con el trato diferente (propiedad en conexidad con el derecho a la igualdad y el de la satisfacción de los derechos económicos del acreedor) se observa que el afectado o limitado (el del deudor prendario con tenencia) está muy por encima del que se quiere proteger y en consecuencia su afectación no resulta razonable.”

6. Por último, el demandante considera que la norma acusada viola el derecho a la igualdad de los acreedores prendarios sin tenencia. Dice al respecto:

Personas entre quienes se realiza la discriminación

Los acreedores prendarios sin tenencia.

Trato diferente

El trato diferente consiste en permitir que frente a los primeros su deudor prendario pueda vender y hacer la tradición de la cosa pignorada sin requerir la autorización del acreedor prendario mientras que en los segundos se requiere de la autorización previa del acreedor.
En el evento de los acreedores prendarios sin tenencia se les concede el beneficio de que sus deudores no puedan disponer plenamente de la cosa si no cuentan con la autorización en las condiciones exigidas por la norma demandada. En el contrato de prenda con tenencia del acreedor el privilegio de autorizar la tradición se encuentra ausente.
Criterio para realizar el trato diferente
No existe […] un criterio válido y determinante para que a los acreedores prendarios sin tenencia se les conceda un trato preferencial y a los otros no.
Ambos contratos son prendarios y el hecho de que el uno sea con tenencia y el otro no, en manera alguna se constituye en un factor razonable para poder suministrar un trato distinto a unos acreedores que se encuentran en un mismo pie de igualdad, máxime cuando los dos son titulares de los derechos de persecución y preferencia.
Lo que ha hecho la norma accionada es desconfigurar el contrato de prenda para convertirlo en una prohibición absoluta para negociar la cosa y sobre ella transferir efectivamente el dominio.
Situación diferente se pudiera argumentar si el acreedor prendario sin tenencia se encontrara en situación de indefensión o de debilidad manifiesta frente a su deudor como consecuencia de la celebración del referido contrato, pues en este evento posiblemente el trato diferente encontraría una justificación razonable y acorde a lo expuesto en el artículo 13 de la Constitución Política de 1991. Sin embargo, la realidad es diferente puesto que la ventaja que se le concede al acreedor prendario con tenencia no encuentra un fundamento plausible desde el punto de vista de los valores y de los principios constitucionales.
El medio escogido sirve para la consecución del fin: garantizar el crédito del acreedor. Sin embargo el medio escogido para el logro del fin no es necesario porque existen otras medidas que sirven [para] alcanzar esa finalidad sin afectar el derecho a la igualdad de los acreedores prendaros entre sí y tales medios no son otros que los atributos de todo derecho real que mana de este tipo de contrato, esto es, persecución y preferencia. Estos medios (atributos del derecho real) conducen al mismo fin pretendido por la norma, proteger y garantizar la satisfacción del crédito de los acreedores prendarios sin afectarles el derecho a la igualdad.
Pesados los dos derechos que se encuentran en juego con el trato diferente (derecho fundamental a la igualdad frente al de la satisfacción de los derechos económicos del acreedor prendario sin tenencia) se observa que el afectado o limitado (derecho a la igualdad de los acreedores prendarios con tenencia) está muy por encima del que se quiere proteger y en consecuencia su afectación no resulta razonable.”

IV. INTERVENCIONES

1. Intervención del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo

El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo intervino en el proceso por medio de apoderado para defender la constitucionalidad de las normas acusadas, en los siguientes términos.
La intervención considera que los motivos de la demanda son infundados por cuanto por cuanto reclaman un trato igual a situaciones que son diferentes. Por ello, en primer término, presenta las dos instituciones de la siguiente forma,
“El demandante parte de la base que el legislador al haber distinguido entre la prenda con tenencia del acreedor y sin tenencia del acreedor se vulnera el derecho a la igualdad y a la propiedad puesto que se le otorga un trato discriminatorio a aquel con relación a la posibilidad que el deudor no tenga la tenencia del bien.
El contrato de prenda es una institución regulada, tanto por el Código Civil, como por el Código de Comercio
Es una garantía real accesoria que se constituye sobre un bien sobre un bien mueble que se entrega al acreedor para la seguridad de su crédito y que le da el derecho de pedir, en caso de mora del deudor, que se venda en pública subasta para que con el producido se le pague conforme al orden de preferencia establecido por ley.
La norma cuestionada por el accionante no desconoce la Constitución Política puesto que el legislador ha establecido para la prenda dos modalidades, esto es, prenda sin tenencia del acreedor (art. 1207 y ss del Código del Comercio), y prenda con tenencia del acreedor (arts. 1204 / 1206 C. de Co.) y que por sus especiales características tienen connotaciones diferentes. Por lo tanto, en el evento que el acreedor no tenga la tenencia de los bienes dados en prenda y consecuencialmente l aprenda la tenga el deudor, éste no los puede enajenar, pero la tradición se verificará al comprador, cuando sea autorizado por el acreedor o esté cubierta la totalidad del crédito (art. 1216 C. de Comercio . situación que es comprensible constitucional y legalmente, puesto que el deudor, en este caso, está utilizando la cosa prendada, explotándola económicamente, de tal manera que en aras de la equidad y transparencia contractual, le corresponderá al acreedor prendario otorgar el respectivo aval para que sea efectuada la tradición del bien al comprador. Ante todo es una garantía que la ley ha establecido a favor del acreedor prendario que no tiene la tenencia del bien, para que el bien, si el deudor decide disponer del mismo, sea condicionada tal circunstancia ampliamente por el acreedor, con lo cual la obligación contraída entre el deudor y el acreedor no sea desmejorada.”
La intervención agrega que, en todo caso, el Congreso goza de un amplio margen de configuración en materia económica. Dice al respecto,
“De otra parte, con respecto a las funciones constitucionales que tiene el Congreso de la República para expedir las leyes, conforme lo señala el artículo 150 de la Carta Política, en materia económica, la rama legislativa goza de una amplia libertad concedida por el constituyente (…)”

2. Intervención de la Universidad ICESI (Cali)
La Universidad ICESI participó en el presente proceso de constitucionalidad, defendiendo la constitucionalidad de las normas acusadas. En su intervención luego de analizar la demanda y los argumentos de la misma, se concluye,
“La finalidad del legislador, en ejercicio de su libertad configurativa, ha sido –en una y otra modalidad de prenda– la protección de los intereses del acreedor. Los medio utilizados para tal fin han sido la autorización expresa del acreedor en el marco de la prenda comercial y la imposibilidad del deudor de mantener materialmente la cosa dada en prenda en el caso de la prenda civil. Contrariamente a lo sostenido por el actor, los medios usados garantizan el derecho de igualdad entre el acreedor y el deudor, cumpliendo con los preceptos constitucionales del artículo 13 de la Constitución, es decir, equilibrando la desventajosa situación en que se hallaría un acreedor respecto de un deudor que pudiese enajenar sin límites la cosa garantiza el pago del crédito.”
Finalmente con relación a la forma en que el caso ha de ser analizado la intervención propone,
“La Corte en diversos fallos, en los cuales ha estudiado demandas que presentan un trato diferente no justificado constitucionalmente, ha planteado como metodología para el abordaje de este tipo de problema jurídico, la realización de un juicio de igualdad, para constatar la existencia real de un trato diferente entre dos figuras. En caso de no cumplirse la verificación del trato diferencial, se impide que se desarrolle el siguiente procedimiento para verificar si la situación diferencial vulnera los derechos fundamentales acusados, tal como sucede en el caso de estudio.”


V. CONCEPTO DEL PROCURADOR GENERAL DE LA NACIÓN
El Procurador General de la Nación intervino en el presente proceso para solicitar a la Corte Constitucional declarar exequible el artículo 1206 del Código del Comercio, “por los cargos formulados en relación con la supuesta violación de los artículos 13 y 58 de la Carta Política En su concepto, el condicionamiento legal establecido en artículo acusado no viola los derechos a la igualdad y a la propiedad “(…) de los deudores que han celebrado contrato de prenda sin tenencia, porque esta modalidad contractual difiere del contrato de prenda con tenencia por lo que el legislador puede establecer regulaciones diferentes a efectos de preservar, tanto los derechos de las partes, como la naturaleza jurídica de cada una de las instituciones jurídicas.”
1. Para el Director del Ministerio Público se trata de dos instituciones jurídicas comerciales, que regulan situaciones distintas y que, por tanto, establecen reglas distintas. Señala al respecto
“La jurisprudencia de la Corte Constitucional ha establecido reglas claras respecto de la igualdad de tratamiento jurídico sobre la base de existencia de presupuestos fácticos de igual naturaleza y, así mismo ha establecido que frente a dos instituciones o figuras diferentes, el legislador puede establecer regulaciones propias aplicables a una y otra sin que ello implique vulneración jurídica al derecho a la igualdad.
En el caso en estudio, no cabe duda alguna que, aunque el contrato es de prenda título IX del Código del Comercio— la regulación jurídica para una y otra modalidades marca sustanciales diferencias, pues mientras en la prenda sin tenencia el deudor mantiene la posesión, uso y goce del bien gravado, en el contrato de prenda con tenencia el acreedor ostenta la posesión del mismo, es decir, que nos encontramos frente a una figura jurídica del mismo género –la prenda– que admite dos especies o modalidades –prenda con y sin tenencia del acreedor– y de allí se infiere: (i) que el acuerdo con la modalidad de la prenda surgen obligaciones diferentes para los contratantes; y, (ii) que las dos instituciones, en relación con los derechos del acreedor han de regularse de manera diferente.
Tales inferencias sugieren que es necesario a través del orde­na­miento jurídico ofrecer mayor protección a los derechos del acreedor prendario sin tenencia a quien compete saber en qué estado se encuentra el bien con el cual se ha garantizado la obligación en su favor y quién detenta la posesión (…) tales medidas no se hacen necesarias cuando el acreedor prendario ostenta la posesión del bien con el que el deudor ha garantizado la obligación.
Por ello, el legislador, dentro de su libertad de configuración normativa en materia de expedición de códigos para regular las relaciones comerciales –artículo 150, numeral 2° de la Constitución Política–, ha escogido un medio constitucionalmente válido para garantizar los derechos de las partes en el contrato consensual de prenda sin tenencia, cual es el de exigir el consentimiento del acreedor prendario para efectos de realizar la tradición del dominio del bien garante en el evento en que el propietario haga uso de la facultad para enajenarlo. ”

El Procurador considera que la norma acusada protege a los compradores de la cosa, pues evita que sean sorprendidos en su buena fe. Dice al respecto el concepto,
Adicionalmente se observa que si la norma acusada desaparecería, se defraudaría el principio de la buena fe de los compradores de los bienes objeto de la prenda sin tenencia, quienes se podrían ver sorprendidos con la aparición del gravamen sólo en el momento de hacerse efectiva una medida cautelar, en el caso de los bienes no sujetos a registro. Por ello, en garantía del principio de la buena fe entre los contratantes y en amparo de los derechos del acreedor resulta constitucional el aparte del precepto acusado, según el cual: ‘En caso de autorización del acreedor, el comprador está obligado a respetar el contrato de prenda’.”

2. Finalmente, considera que tampoco se constata violación alguna al derecho de propiedad, porque la regulación del contrato busca proteger a las partes. Dice el concepto del Director del Ministerio Público lo siguiente,
Tampoco es evidente, en el caso planteado, una violación al derecho de propiedad, toda vez que en el marco de las relaciones comerciales el contrato de prenda goza de una regulación legal garantista para los contratantes y, quien grava un bien bajo esta modalidad contractual lo hace de manera voluntaria, en ejercicio de la autonomía de la voluntad, prestando para ello su consentimiento; adicionalmente, tal modalidad de contrato se encuentra establecida para satisfacer una necesidad que, en principio, es de carácter productivo y recae sobre bienes destinados a la producción –artículo 1207 del Código de Comercio-.
Mientras el deudor dé cabal cumplimiento a sus obligaciones, el derecho de propiedad, aún en vigencia del contrato de prenda sin tenencia se mantiene en cabeza suya con todos sus atributos y sólo se verá afectado por decisión judicial.
Concluye el Ministerio Público que los segmentos normativos acusados constituyen un complemento necesario del resto del ordenamiento por el cual se regula el contrato de prenda sin tenencia; que los mismos resultan absolutamente necesarios para garantizar la seguridad jurídica contractual, la confianza debida a las relaciones comerciales, la protección de los derechos del acreedor prendario y a preservar la buena fe de los terceros.”

VI. CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS
1. Competencia
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 241, numeral 4º, de la Constitución Política, la Corte Constitucional es competente para conocer y decidir definitivamente sobre las demandas de inconstitucionalidad contra normas de rango legal, como las que se acusan en la demanda que se estudia

2. Problema jurídico
2.1. El demandante, Rosember Rivadeneira Rodríguez, acusa al artículo 1216 del Código del Comercio de violar el principio de igualdad, al establecer una trato diferente entre ‘los deudores prendarios sin tenencia de la cosa’ y ‘los deudores prendarios con tenencia de la cosa’, por cuanto mientras que el Código del Comercio y el Código Civil permiten al primero (‘el deudor prendario sin la tenencia de la cosa’) transferir el dominio a un tercero sin requerir el concurso del acreedor prendario, la norma acusada impide al segundo (‘el deudor prendario con la tenencia de la cosa’) hacerlo; en este caso la transferencia de dominio exige la autorización del acreedor prendario Para el demandante, el que el deudor prendario tenga o no la tenencia de la cosa, no es un criterio de justificación razonable para establecer un tratamiento diferente en cuanto a si pueden o no transferir el domino de la cosa a un tercero. Así pues, en el presente caso la demanda de la referencia lleva a la Corte Constitucional a plantear dos problemas jurídicos, a saber: (1) ¿Viola el legislador el principio de igualdad al decidir que el deudor prendario comercial, con tenencia de la cosa, a diferencia del deudor prendario civil sin tenencia de la cosa, requiere de la autorización del acreedor para poder transferir el dominio de la misma a un tercero?, y (2) ¿viola el legislador el principio de igualdad al decidir que ‘el deudor prendario comercial, con tenencia de la cosa’ sólo puede transferir la propiedad del objeto de la prenda si cuenta con la autorización del acreedor, mientras que ‘el deudor prendario comercial, sin la tenencia de la cosa’, puede transferir la propiedad de la misma sin contar con la autorización del acreedor prendario?

2.2. No obstante, una mirada cuidadosa a los cargos del demandante, permite concluir que estos problemas jurídicos, en realidad, no plantean una diferencia de trato entre dos grupos de personas, sino una diferencia en la regulación y tipificación de un contrato (el de prenda; con y sin tenencia; civil y comercial), que a su juicio, no debería existir.

3. Reiteración de jurisprudencia. La violación al principio de igualdad supone una diferencia de trato (o una ausencia de diferencia de trato) injustificada constitucionalmente entre dos grupos de personas, no solo la existencia de regimenes legales diferentes.
3.1. El principio de igualdad obliga al legislador a dar el mismo trato a las personas que deben ser tratadas igual y dar un trato diferente a quienes debe ser tratados diferente. Como lo ha señalado la jurisprudencia constitucional, de forma reiterada, “(…) el principio de igualdad no establece una igualdad mecánica ni automática. La Corte interpreta así el principio de igualdad de forma que incluye no sólo la orden de tratar igual a los iguales sino también la de tratar desigualmente a los desiguales, lo que exige se respondan tres preguntas: ¿igualdad entre quiénes?, ¿igualdad en qué?, ¿igualdad con base en qué criterios

3.2. Así pues, para poder verificar una violación al principio de igualdad, se debe por lo menos, poder definir tres aspectos, a saber, (i) cuáles son los grupos de personas que se están comparando, (ii) cuál es el trato ‘desigual’ que se les da a dichos grupos, y (iii) cuál es el criterio con base en el cuál se justifica el trato desigual, en cuestión. Para la jurisprudencia, la identificación de los criterios de comparación y la determinación de los grupos o situaciones comparables es el paso inicial y “(…) necesario para determinar si los dos grupos son diferentes y, por lo tanto, al trato diferente que a ellos les dio el legislador, se hace innecesaria la aplicación del juicio de igualdad, porque el principio de igualdad no exige tratar igual a los diferentes, como lo ha dicho la Corte reiteradamente. La identificación del criterio de comparación sirve para examinar si la clasificación del legislador agrupa realmente a personas diferentes a la luz de la norma acusada, en otras palabras, si las clases fueron racionalmente configuradas o si lo fueron caprichosamente. La racionalidad de la medida diferenciadora obedece al grado de acierto en incluir a todas las personas similarmente situadas para los fines de la ley. Así, la determinación de si dos grupos son comparables depende de su situación vista a la luz de los fines de la norma.

3.3. No ocurre esto en el presente caso. Los argumentos del demandante no identifican dos grupos de personas predeterminadas sino dos regímenes legales distintos respecto de un punto específico: uno para la prenda con tenencia y otro para la prenda sin tenencia. Se limitan a comparar facultades que pueden ejercer las personas en el marco de un contrato de derecho privado (el de prenda). El accionante alega estar comparando el trato que da la ley comercial al ‘grupo de los acreedores prendarios con tenencia’ con el trato que le da al grupo de ‘acreedores prendarios sin tenencia’. En este caso, la demanda dirige su ataque, en realidad, en contra de las facultades que pueden ejercer las personas en el marco de un contrato. A juicio del demandante, los contratos de prenda establecidos por el legislador (con y sin tenencia), deberían ser regulados de la misma forma, en lo que a la transferencia de dominio de la cosa a un tercero respecta. A su juicio las dos instituciones jurídicas deben establecer en este aspecto los mismos efectos jurídicos para el acreedor y para el deudor, con y sin tenencia de la cosa, dándole al deudor prendario, con o sin tenencia, el derecho a transferir el domino sin requerir el consentimiento del acreedor.

3.4 Sin embargo, una vez aplicadas las dos instituciones, los deudores prendarios sin tenencia están en una situación diferente a la de los deudores prendarios con tenencia. El efecto de aplicar las instituciones jurídicas mencionadas se proyecta a las personas que, por ello mismo, se encuentran en situaciones disímiles respecto de sus facultades como propietarios de la cosa prendada. No obstante, esta diferencia jurídica obedece precisamente a que ambos por su propia voluntad se colocaron en condiciones fácticas diversas. De tal manera que el trato diferente se presenta entre situaciones diferentes, no entre situaciones semejantes. Entonces, ab initio, no se ve cuál es la razón constitucional por la cual el legislador debería tratar igual al deudor prendario sin tenencia y al deudor prendario con tenencia.
Por el contrario, el Procurador certeramente resalta las razones por las cuales el legislador pudo haber regulado de manera distinta las facultades de cada unos de estos tipos de deudores prendarios. Señala que el acreedor prendario sin tenencia requiere de mayor protección, por lo cual se exige su consentimiento para efectos de realizar la tradición del dominio de la cosa prendada en poder del deudor, propietario de la misma. Agrega que esto redunda en la protección de los terceros compradores de buena fe, de
bienes no sometidos a registro, que sabrán que la cosa por ellos adquirida está garantizando una obligación contraída por el vendedor con el acreedor prendario.
Cabe agregar que la norma no impide la venta de la cosa prendada, sino que somete su tradición al consentimiento del acreedor sin tenencia de la cosa que garantiza el cumplimiento de la obligación que con él contrajo el deudor propietario de la misma. De ahí que, luego, deba respetar el contrato de prenda.

3.5. Adicionalmente, el Título IX del Libro Cuarto del Código del Comercio, se ocupa de regular el contrato de prenda, dedicándole el Capítulo Primero al contrato de prenda con tenencia y el Capítulo Segundo al mismo contrato, pero sin tenencia. Cada uno se constituye en una alternativa contractual distinta, que regulada de forma diferente, puede ser usada por todos en ejercicio de la autonomía de la voluntad. Cualquier persona puede optar entre celebrar un contrato de prenda con tenencia o celebrar otro sin tenencia. Según lo acuerden los contratantes, la misma persona puede estar en cualquiera de los dos “grupos” que, según el accionante, deben ser comparados para evitar discriminaciones entre deudores prendarios. En efecto, en una misma persona pueden recaer, a la vez, las calidades de deudor prendario, con o sin tenencia, y, de otro lado, las de acreedor prendario, con o sin tenencia. Ser ‘deudor prendario con tenencia’ o ‘deudor prendario sin tenencia’ es una condición de la persona relativa al contrato voluntariamente consentido. Inclusive, dos personas pueden ser recíprocamente acreedores y deudores, en relación a diversos contratos celebrados. No se trata pues de una comparación en el trato a dos grupos de personas con rasgos predeterminados, se trata de una comparación entre dos instituciones jurídicas, en sí mismas consideradas y cualquier persona, según su voluntad, puede ser acreedor o deudor, con o sin tenencia.
A igual conclusión arriba la Sala, en lo que a la comparación entre la configuración legal del deudor prendario con tenencia, en el ámbito comercial, y el deudor prendario sin tenencia, en el ámbito civil.

3.6. El principio de igualdad no obliga al legislador a diseñar instituciones jurídicas contractuales ‘iguales’. No existe la obligación de que figuras de regímenes jurídicos diversos, como lo son el civil y el comercial, sean iguales. Muy por el contrario, la Constitución le confiere un amplio margen de configuración normativa, para que el legislador diseñe las instituciones legales como considere conveniente, respetando el orden constitucional vigente. La tipificación de diversas formas contractuales, es una herramienta que el legislador ofrece a las personas para que, en ejercicio de sus libertades y de su autonomía, celebren negocios jurídicos y adquieran las obligaciones que consientan voluntariamente.

3.7. No viola el principio de igualdad que los deudores prendarios con tenencia de la cosa, quienes se encuentran en una situación diferente a los que carecen de la tenencia de la cosa, deban pedir al acreedor autorización para verificar la tradición del bien dado en prenda o cubrir la totalidad del crédito, mientras que los deudores sin tenencia de la cosa prendada no están sometidos a este requisito específico.
Por tanto, esta Corporación resolverá declarar exequible el aparte de la norma acusada respecto de los cargos estudiados en la presente sentencia

VII. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Sala Plena de la Corte Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,

RESUELVE
Declarar EXEQUIBLE el aparte demandado del artículo 1216 del Código del Comercio, respecto de los cargos analizados en la presente sentencia.

Cópiese, notifíquese, comuníquese, insértese en la Gaceta de la Corte Constitucional, cúmplase y archívese el expediente.

RODRIGO ESCOBAR GIL
Presidente

JAIME ARAUJO RENTERÍA
Magistrado

MANUEL JOSÉ CEPEDA ESPINOSA
Magistrado

JAIME CÓRDOBA TRIVIÑO
Magistrado

MARCO GERARDO MONROY CABRA
Magistrado

NILSON PINILLA PINIL LA
Magistrado

HUMBERTO ANTONIO SIERRA PORTO
Magistrado

ALVARO TAFUR GALVIS
Magistrado

CLARA INÉS VARGAS HERNÁNDEZ
Magistrada

MARTHA VICTORIA SACHICA MENDEZ
Secretaria General

MINUTAS

Contrato de Prenda Comercial
El (la)(los) señor (a)(es)_, mayor(es) de edad, identificado (a)(os) con la(s) cédula(s) de ciudadanía número decon domicilio en la ciudad de , quien(es) para efectos del presente contrato se denominara(n) el (la)(los) deudor (a)(es) y _ mayor(es) de edad, identificado (a)(os) con la(s) cédula(s) de ciudadanía número_, con domicilio en la ciudad de _, quien para efectos del presente contrato se denominara(n) el (la)(los) acreedor(a)(es), por medio del presente documento, hemos convenido de mutuo acuerdo celebrar el presente contrato de PRENDA COMERCIAL SIN TENENCIA el (los)cual(es) se regirá(n) por las siguientes cláusulas.
PRIMERA. MUTUO COMERCIAL. El (la) (los) señor (a)(es) recibe(n) a título de mutuo comercial la suma de $ _ ( _ ), los cuales declara(n) recibir de conformidad, a la firma del presente contrato.(De acuerdo al cheque No _ del banco _)
SEGUNDA. PAGO DE OBLIGACIONES ANTERIORES. Para efecto del presente contrato se declara(n) a paz y salvo por las obligaciones contraídas en favor de la primera, existentes y anteriores a la vigencia del presente contrato.
TERCERA. FORMA DE PAGO. El (la) (los) deudor (a)(es) se compromete(n) a cancelar la obligación de la siguiente forma: ALICUOTAS MENSUALES POR LA SUMA DE _ por concepto de capital, más interés del sobre el saldo insoluto, pagaderos por mes _, a partir del día se establece como fecha de vencimiento el
día_dedel.
CUARTA. GARANTÍA DEL PAGO DE LA OBLIGACIÓN. Para efecto de garantizar el pago de la obligación el(los) deudor(es), constituye (en) en favor del (la)(los) acreedor (a)(es) PRENDA COMERCIAL:(descripción detallada de la o cosa(s) dada(s) en prenda y demás características de conformidad con la factura de compraventa y/o manifiesto de aduana e importación).
QUINTA. BIENES LIBRES DE GRAVÁMENES. El (la)(los) deudor (a)(es) declara(n) y garantiza(n) por la firma del presente contrato que el (los) bienes(s) anteriormente descrito(s), se encuentra(n) libre(s) de embargo(s), gravámenes, multas, impuestos, condiciones resolutorias, pactos incluyendo de reserva de dominio y cualquiera otra circunstancia que afecte el libre comercio de los bienes, o cualquier gravamen que pueda impedir su comercialización.
SEXTA. CUSTODIA DE LOS BIENES GRAVADOS. El (la) (los) deudor (a)(es) se compromete(n) a mantener y conservar los bienes sujetos a prenda comercial en la dirección _ de la ciudad de _, lugar que actualmente ocupa en virtud del contrato de arrendamiento No. , cuyo arrendatario (a) quien tiene la tenencia desde .
SEPTIMA. CLÁUSULA ACELERATORIA. Por el incumplimiento o el no pago oportuno de dos o más cuotas el (la)(los) acreedor (a)(es) podrá(n) exigir la cancelación total de la obligación sin necesidad de constituir en mora al(los) deudor (a)(es) y por tanto el(los) deudor(es) renuncia(n) expresamente los todos los requerimientos que exija la ley.
OCTAVA. PAGO DE LAS CUOTAS. El (la)(los) deudor (a)(es) cancelara(n) las cuotas correspondientes en (dirección) _ de la ciudad _
El (la)(los) deudor (a)(es) se reserva(n) el derecho de hacer abonos superiores a capital, pudiendo cancelar la obligación antes del vencimiento del término estipulado, previo aviso de 30 días y el pago de una cuota adicional.
NOVENA. INSCRIPCIÓN DEL CONTRATO. El presente contrato deberá inscribirse por cuenta del (la) (los) deudor (a) (es) en la oficina de registro mercantil de la ciudad de.
DECIMA. DECLARACIÓN BAJO JURAMENTO. El (la) (los) acreedor (a)(es) prendario(s) declara(n) bajo la gravedad del juramento que los bienes dados en prenda dentro del presente contrato son de su exclusiva propiedad.
DÉCIMA PRIMERA. PÓLIZA DE GARANTÍA DE LOS BIENES GRAVADOS. Los bienes aquí gravados se encuentran asegurados contra todo riesgo, hasta la suma de ($) por la compañía de seguros _ póliza No _ desde el día de del hasta el día de del .
DÉCIMA SEGUNDA. GASTOS DEL CONTRATO. Los gastos que se ocasionen con ocasión de este contrato, serán por cuenta del (de la) (los) deudor (a) (es) prendario(s). En constancia se firma el presente contrato por las partes el día, _del mes del_.
ACREEDOR (A) PRENDARIO
_
C. C No.
ACREDOR (A) PRENDARIO
_
C. C. No
DEUDOR (A) PRENDARIO
_
C. C No.

DEUDOR(A) PRENDARIO

C. C No.

Prenda Abierta
ACREEDOR:
DEUDOR:_
PRENDA SOBRE:
VALOR:_
VENCIMIENTO:_
FECHA DE CONSTITUCION: en el presente documento, se hace constar, que _, mayor de edad, con domicilio en la ciudad de _e identificado (a) con cédula de ciudadanía No expedida en _quien en adelante se denominará EL DEUDOR PRENDARIO, por una parte, y , mayor de edad, con domicilio en la ciudad de _ e identificado con cédula de ciudadanía No _expedida en quien en adelante se denominará EL ACREEDOR PRENDARIO, hemos acordado en suscribir el presente contrato de prenda abierta sin tenencia que se regirá por las siguientes cláusulas:
CLAUSULA PRIMERA- Objeto: Mediante este instrumento y de acuerdo con lo establecido en los artículos 1.207 a 1.220 del Código de Comercio, el DEUDOR PRENDARIO constituye prenda abierta y sin tenencia en favor de EL ACREEDOR PRENDARIO, sobre los bienes identificados en la cláusula siguiente, con el fin de garantizar el pago de todas y cada una de las obligaciones presentes y futuras que el primero adquiera con el segundo y que consten en cualquier título valor o documento.
CLAUSULA SEGUNDA- Bienes gravados: EL DEUDOR PRENDARIO entrega al ACREEDOR PRENDARIO en prenda, sin tenencia los siguientes bienes de su propiedad:

CLAUSULA TERCERA - Ubicación de los bienes: Los bienes mencionados en la cláusula anterior, y que son materia de esta prenda se encuentran y deben permanecer en la ciudad de en la dirección_PARÁGRAFO. Expresamente se deja consignado que los bienes permanecerán en el sitio de ubicación antes mencionado y que DEUDOR PRENDARIO, sin la expresa, previa y escrita aprobación del acreedor prendario no podrá trasladarlos.
CLAUSULA CUARTA - Propiedad: Manifiesta el DEUDOR PRENDARIO que los bienes pignorados son de su propiedad, que se encuentra en posesión quieta, pacífica y tranquila de los mismos y declara que los mismos se encuentran libres de todo tipo de gravamen o limitación al dominio, que no han sido enajenado a terceros, no se encuentra garantizando contrato alguno anterior, no están prometidos en venta ni sujetos a condición resolutoria alguna, y se hallan libres de cualquier embargo, gravámen y persecución judicial o extrajudicial, obligándose a mantenerlos en ese estado durante todo el plazo de vigencia de la prenda.
CLAUSULA QUINTA - Obligaciones garantizadas con la prenda: Con la prenda aquí constituida, el DEUDOR PRENDARIO garantiza el pago oportuno y completo, de conformidad con las condiciones pactadas en los respectivos documentos que las recogen, las obligaciones principales y accesorias, anteriores, presentes o futuras que directa o indirectamente, en forma separada o conjunta aparecieran a cargo de éste y a favor del ACREEDOR PRENDARIO en cuantía ilimitada. Se entiende que la prenda garantiza no sólo el capital hasta dicha cantidad, sino también y adicionalmente, los intereses de plazo y mora, el valor de las costas y gastos judiciales y extrajudiciales, seguros, agencias en derecho, honorarios de abogado sobre el total del capital e intereses, impuestos y, en general, todos aquellos costos en que tenga que incurrir el ACREEDOR PRENDARIO para exigir el pago de las sumas garantizadas. PARÁGRAFO. Queda entendido que la presente prenda no se modifica o extingue por el hecho de cancelarse, renovarse o ampliarse el plazo de los créditos garantizados.
CLAUSULA SEXTA- Alcance del gravamen: Por el hecho de la constitución de la presente prenda, el ACREEDOR PRENDARIO no adquiere obligación alguna de otorgar al DEUDOR PRENDARIO créditos, desembolso, prórrogas, renovaciones de obligaciones vencidas o por vencerse, antes o después de la fecha del presente instrumento, siendo estas operaciones materia de convenio entre las partes, que estarán representados en documentos separados.
CLAUSULA SEPTIMA - Vigencia: La presente garantía estará vigente mientras subsistan las causas que la generaron y en especial, mientras que el DEUDOR PRENDARIO tenga obligaciones pendientes de pago al ACREEDOR PRENDARIO.
CLAUSULA OCTAVA - Mérito ejecutivo: La exhibición del presente documento y su constancia de registro, prestará merito ejecutivo suficiente para hacer efectivos los derechos y garantías otorgadas, junto con la presentación de los documentos que contengan las obligaciones cuyo pago se pretenda.
CLAUSULA NOVENA - Aceleración del pago: EL ACREEDOR PRENDARIO o quien sus derechos represente podrá ejercer los derechos y acciones legales y exigir el pago inmediato de las obligaciones a su favor garantizadas con este instrumento, estén o no vencidas, incluyendo capital, intereses de plazo y mora, costas y gastos de cobranza, seguros y honorarios de abogado, cuando el DEUDOR PRENDARIO, incurra en alguna o
varias de las siguientes situaciones:
1. Incumplimiento en el pago de uno o varios créditos, o de las formas de pago establecidas.
2. Por el cambio del lugar donde deben permanecer los bienes, sin la expresa, previa y escrita aprobación del ACREEDOR PRENDARIO o antes de haberse tomado nota en el correspondiente registro.
3. Si no permite u obstaculiza de cualquier forma la inspección de los bienes pignorados cuando el ACREEDOR PRENDARIO quiera hacer uso de este derecho. 4. En caso de ocurrencia de cualquiera de uno de los eventos que generen la exigibilidad anticipada de una cualquiera de las obligaciones cuyo pago se respalda con la garantía que por este instrumento se constituye de acuerdo con los documentos en que consten esas deudas u obligaciones.
5. En caso que los bienes pignorados se encuentren en cualquiera de los siguientes eventos: a. Si fuesen perseguidos judicialmente en virtud de cualquier acción; b. Si sufriesen deprecio o desmejora tal que depreciados o desmejorados no fuesen suficiente garantía. c. Si EL DEUDOR PRENDARIO pierde la titularidad o la posesión de los mismos o por cualquier causa o no ejercita las acciones civiles o de policía requeridas para conservarlo(s);
d. Si los bienes pignorados son gravados con prenda distinta a la constituida mediante este instrumento.
e. Por pérdida o destrucción parcial o total de los bienes. 6) En caso de falta de cumplimiento a cualquier obligación a su cargo ya sea que consten en el presente documento o en cualquiera otro. 7) Si entrase en estado de liquidación, concursos de acreedores, concordato o quiebra o efectúa ofrecimiento de cesión de bienes a los acreedores.
8) Por no asegurar los bienes dados en prenda o por dejar vencer la póliza correspondiente.

PARÁGRAFO. En todos los casos y para todos los efectos, será suficiente prueba del incumplimiento la simple comunicación al respecto por el ACREEDOR PRENDARIO o de su representante, sin que sea necesario requerimiento judicial alguno.
CLAUSULA DECIMA. Cesión: El ACREEDOR PRENDARIO queda ampliamente facultado para ceder, endosar o traspasar los derechos que emanen del presente documento y de los que ampara la garantía, sin necesidad de notificación previa o posterior. Por el contrario, el DEUDOR PRENDARIO no podrá ceder, endosar o traspasar sus obligaciones ni prenda a favor del primero, sin su autorización expresa, previa y por escrito.
CLAUSULA DECIMA PRIMERA - Derecho de inspección: El ACREEDOR PRENDARIO tendrá derecho a inspeccionar cuantas veces lo juzgue necesario y conveniente, el estado físico y jurídico de los bienes pignorados.
CLAUSULA DECIMA SEGUNDA- Conservación de los bienes: El DEUDOR PRENDARIO se compromete a mantener los bienes pignorados en perfecto estado de mantenimiento, conservación y funcionamiento y a contratar un seguro contra todo riesgo, así como a mantener asegurados los bienes objeto de la presente prenda durante la vigencia de la misma, con una compañía legalmente autorizada para realizar negocios en Colombia, por una suma igual al valor comercial de los mismos, señalando como primer beneficiario al ACREEDOR PRENDARIO hasta concurrencia de las obligaciones pendientes de pago y por todo el tiempo de duración de las mismas.
PARAGRAFO: Es entendido que en caso de siniestro el valor que indemnice la compañía de seguros se aplicará en primer lugar al pago de las obligaciones respaldadas con esta prenda en favor del ACREEDOR. y en caso de no hacerlo o de dejar vencer la póliza, desde ya lo autoriza para renovar la póliza en la misma o en otra compañía, evento en el cual todos los gastos necesarios y cargos para la renovación de las pólizas mencionadas serán cargados al DEUDOR como obligación nueva, pagadera con intereses a la tasa máxima legal autorizada desde la fecha en que se hizo el gasto, sin que por este hecho, el ACREEDOR adquiera la obligación de renovar las pólizas hacia el futuro.
CLAUSULA DÉCIMA TERCERA - Secuestre: El DEUDOR PRENDARIO deja expresa constancia que en caso de acción judicial se adhiere al nombramiento del secuestre que haga EL ACREEDOR PRENDARIO o quien sus derechos represente, de acuerdo con lo establecido en el numeral 4 del artículo noveno 9o del Código de Procedimiento Civil y renuncia expresamente al derecho establecido en el artículo 520 del mismo Código.
CLAUSULA DÉCIMA CUARTA - Aviso: En caso de acción judicial en la cual se persigan los bienes dados en prenda o en caso de pérdida o destrucción parcial o total de los mismos, el DEUDOR PRENDARIO se compromete a dar aviso escrito al ACREEDOR PRENDARIO de tal situación en el término de veinticuatro (24) horas.
CLAUSULA DÉCIMA QUINTA - Registro: Serán de cargo del DEUDOR PRENDARIO los gastos que genere la legalización y perfeccionamiento del presente contrato, tales como los de registro y cancelación, así como de la obtención de una copia registrada y del certificado de inspección y vigencia de la prenda con destino al ACREEDOR PRENDARIO, Diligencias que se deberán realizar por el primero dentro de los treinta (30) días siguientes a la firma de este contrato como requisito indispensable para el perfeccionamiento del contrato y para otorgarle créditos.
CLAUSULA DECIMA SEXTA - Gastos: Serán de cuenta del DEUDOR PRENDARIO todos los gastos que ocasione el perfeccionamiento y ejecución del contrato así como de los créditos que EL ACREEDOR PRENDARIO le haya otorgado o le otorgue en el futuro, tales como la totalidad del impuesto de timbre, estudio de títulos, avalúos que se requieran En constancia de aceptación lo suscriben las partes en dos ejemplares del mismo tenor y contenido a los _ ( ) días del mes de_del año _( )
EL ACREEDOR PRENDARIO

c. c
EL DEUDOR PRENDARIO
__
c. c.
Contrato privado de prenda con tenencia


CONTRATO PRIVADO DE PRENDA CON TENENCIA.

Nosotros, de una parte………….., identificado con la cédula de …………número…………………expedida en……….., quien en el texto del presente documento se denominará simplemente EL ACREEDOR, y de la otra……………, identificado con la cédula de ciudadanía………….número………..expedida en ……….., quien en lo sucesivo de denominará EL DEUDOR, hemos convenido en celebrar un contrato de mutuo con garantía prendaria que se regirá por las disposiciones aplicables y en especial por las cláusulas siguientes: Primera. Objeto. EL DEUDOR ha recibido del acreedor la suma de $……….a título de mutuo. Segunda. Término. EL DEUDOR se obliga a devolver la suma mutuada el día………… de………de…….(..…). Tercera. Intereses. Durante el plazo establecido EL DEUDOR reconocerá al acreedor un interés igual al………por ciento (…. %) mensual, pagaderos por cuotas (vencidas o anticipadas). Cuarta. Intereses moratorio. En caso de mora EL DEUDOR pagará intereses iguales al……por ciento (…..%) mensual sobre capital. Quinta. Cesión. EL DEUDOR acepta anticipadamente la cesión que EL ACREEDOR realice del crédito garantizado. Sexta. Constitución de prenda. EL DEUDOR, para garantizar a EL ACREEDOR la obligación contraída y que consta en este documento, le entrega el siguiente bien de su propiedad, a título de prenda: ………… Séptima. Obligaciones especiales. EL DEUDOR se compromete a pagar los gastos en que incurra EL ACREEDOR para la conservación de la prenda, lo mismo que los perjuicios que le cause el objeto pignorado. EL ACREEDOR se obliga a mantener en buen estado el bien que se le entrega en garantía y devolverlo al vencimiento del término pactado; igualmente se obliga a no usar la prenda sin el consentimiento previo del DEUDOR. Sin embargo, EL ACREEDOR podrá ejercer el derecho de retención que la ley le confiere, en caso de incumplimiento del DEUDOR. Octava. Gastos y costas. Los gastos de timbre del presente documento, los que deba realizar EL ACREEDOR para hacer efectiva judicialmente la prenda y los correspondientes honorarios que se causen por el mismo concepto, serán de cuenta del DEUDOR. En señal de conformidad los contratantes suscriben el presente documento en………. Ejemplares del mismo tenor, siendo los ………días del mes de ……..de………(…..).

EL ACREEDOR,
…………………………………
C.C. núm.………………..de………….

EL DEUDOR,
…………………………………
C.C. núm.……………….de…………..

Los Testigos,
………………………………………..

……………………………………….

C.C. núm.………………de……………
C.C. núm.………………de……………

Otro modelo de minuta del Contrato de Prenda



REUNIDOS



Don ..., gerente de la empresa ..., constituida en escritura pública otorgada ante Don ..., Notario de ..., e inscrita en el Registro Mercantil con fecha de ... de ... de ..., libro ..., tomo ..., folio ..., con CIF núm. ..., y con domicilio social en ..., calle ..., con poderes de representación conforme a escritura pública autorizada por Don ..., Notario de ... con fecha de ... de ... de ..., de una parte;
Don ..., gerente de la empresa ..., constituida en escritura pública otorgada ante Don ..., Notario de ..., e inscrita en el Registro Mercantil con fecha de ... de ... de ..., libro ..., tomo ..., folio ..., con CIF núm. ..., y con domicilio social en ..., calle ..., con poderes de representación conforme a escritura pública autorizada por Don ..., Notario de ... con fecha de ... de ... de ..., de otra parte;
Acuerdan celebrar el presente CONTRATO DE PRENDA MERCANTIL, de acuerdo con las siguientes,
ESTIPULACIONES


I. Don ..., deudor, recibe en calidad de préstamo la cantidad de ... euros de Don ..., acreedor, con la finalidad de (especificar).
II. La cantidad prestada será devuelta por Don ... con fecha de ... de ... de ... con un ...% de interés.
III. Don ... entrega en prenda ... títulos de acciones de la Sociedad ... numeradas ... por un importe de ... euros cada una a Don ..., en garantía de la cantidad recibida y de los intereses que la misma devengará durante la duración del presente contrato.
IV. Don ... acepta y recibe los títulos referidos, obligándose a conservar de ellos con la diligencia de un buen padre de familia, respondiendo de su pérdida.
V. El acreedor no puede disponer de los títulos dados en prenda, debiendo devolverlos cuando el deudor satisfaga la deuda.
VI. Vencida la obligación principal, los títulos dados en prenda pueden ser enajenados para pagar al acreedor.
VII. Para la resolución de cualquier cuestión que se suscite en la interpretación o aplicación del presente contrato, las partes se someten expresamente a los Tribunales de ... renunciando al fuero propio.
Y dando fe, firman Don ..., como gerente de la empresa ..., y Don ..., como gerente de la empresa ..., el presente contrato de PRENDA MERCANTIL, en ... a ... de ... de ....
(Habrá de ir firmado por las partes y por los testigos)
NOTA:
Los contratos mercantiles pueden ser intervenidos por Agente Mediador Colegiado conforme al art.93 del Código de Comercio, el cual establece que “ Los Agentes Colegiados tendrán el carácter de Notarios en cuanto se refiera a la contratación de efectos públicos, valores industriales y mercantiles, mercaderías y demás actos de comercio comprendidos en su oficio, en la plaza respectiva.
Llevarán un libro-registro con arreglo a lo que determina el artículo 27, asentando en él por su orden, separada y diariamente, todas las operaciones en que hubiesen intervenido, pudiendo, además, llevar otros libros con las mismas solemnidades.
Los libros y pólizas de los Agentes colegiados harán fe en juicio”.
Además hay que atender al art.517.2.5º de la LEC que establece como título ejecutivo “las pólizas de contratos mercantiles, firmadas por las partes y por Corredor de Comercio colegiado que las intervenga, con tal que se acompañe certificación en la que dicho corredor acredite la conformidad de la Póliza con los asientos de su Libro-Registro y la fecha de éstos”.
Si interviniese Agente Mediador en el presente contrato, se ha de incluir la cláusula siguiente:
· Este contrato ha sido formalizado con la intervención de Don ..., Agente Mediador Oficial, a todos los efectos legales oportunos, incluyendo los señalados en la LEC en su artículo 517.2.5º, así como en los arts.58 y 93 del Código de Comercio, y demás legislación aplicable.
Y en prueba de su conformidad las partes otorgan y firman el presente contrato por triplicado y a un solo efecto, de lo que yo el Agente doy fe, hechas las advertencias legales, así como de la capacidad legal para contratar e identidad de los contratantes y de la legitimidad de sus firmas y de todo lo dispuesto en el presente contrato, que firmo y sello en ... a ... de ....